sábado, 28 de enero de 2017

En la luna oscura


En la luna nueva justo antes de que vuelva el tiempo de la luz, la bruja pasa la noche más oscura y fría que recuerda... y está sola, el silencio lo abarca todo, sólo se oye el silbido lejano del viento que hiela y un siseo de serpiente... ¿o es ella?, pero sabe que ha de ser así, los grandes cambios siempre ocurren en soledad y silencio.
Esta noche la nada la envuelve, la nada que lo es todo y que hacia el todo la lleva. Como la gran madre sabia se deshace sola de su piel marchita, sabe, que no debe haber nadie cerca que la guarde a escondidas, que la atrape en recuerdos que ya no son ella, porque la piel muerta ha de ser destruida para que brille la viva.

El día de las luces y la magia se acerca. Ese día encenderá una hoguera que arderá hasta el siguiente amanecer junto a todo lo que de sí misma deja.
Como todo nacimiento verdadero, ese día llega la luz que nace del vientre, que desgarra y sangra, la que trae al aire limpio desde las entrañas viscosas una criatura nueva. Pero esta noche es de oscuridad profunda, de soledad infinita, de frío calando en los huesos. Noche de miedo. Noche de iniciación y renacimiento.

La luna oscura y el invierno frío se alían en esta noche de tormenta. Rayos y truenos, viento furioso que ayudan al despertar como si dijeran: "sal ya de tus cobijas, abre las ventanas y mira hacia fuera".
"Esta piel cuesta arrancarla", piensa la bruja, "estuve demasiado tiempo con ella, era cómoda y caliente pero ya está raída y me deja a la intemperie de mí misma".

La bruja esta noche tirita y en la oscuridad no distingue la senda, pero aún así abre bien los ojos para cuando surja esa chispa que ilumine el camino que ante ella en estos momentos se oculta. Lo recorrerá un tiempo, más largo o breve, que abandonará para iniciar otro como la serpiente, como el río incesante de la vida, como el fluir de las estaciones...

En la luna oscura la bruja se destruye y a la vez renace.

"Cada vez que alguien dice, "no esperaba eso de ti", renazco.
Todas y cada una de las veces.
Destruyo el molde que, todos a la vez y nadie en concreto, han fabricado de quien debo ser, de lo que he de decir, de la imagen que debo mostrar.
Cada vez que pienso, "¿cómo he sido capaz de esto?", renazco.
Todas y cada una de las veces.
Rompo el corsé del miedo, de la vergüenza, de las apariencias, y exploro hasta llegar a los límites de mí donde me hallo y me pierdo de nuevo.
Destruyo, destruyo, destruyo quien soy cuando ya no soy.
Porque solo a través de la destrucción, renazco".




Zoraida*

Preciosa fotografía de Marta Bevacqua. 











6 comentarios:

  1. El renacer siempre es en la más oscura soledad. Nos desprendemos de lo ajado, nos exponemos desnudos de nuevo en el estreno de la piel.
    Purificante es leerte mi querida Zoraida.

    Mil besitos, corazón.

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    1. Oscuridad, soledad y silencio, y después el destello de luz que lo ilumina todo de nuevo.
      Gracias siempre por la calidez de tu presencia, mi querida Auroratris.
      Un beso con todo mi cariño. :)

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  2. Me encanta leerte sabia y hermosa bruja. Siempre me calmas y das luz a los momentos oscuros. Gracias Zoraida por ser como eres y escribir lo que muchos necesitamos leer.
    Un beso muy muy grande.

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    1. Infinitas gracias a ti Inés, mi bruja linda, por tu aliento y confianza constantes.
      Mil besos. :))

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  3. Zoraida, un gusto. Suelo tener a veces sueños particulares.
    Pero aquella noche tuve una pelea con mi compañero de vida, salí a la calle, volví a casa y me sentía helada, tiritaba de frio, me acosté sola, abrigada, tuve sueños muy extraños (entre ellos a una perra que amo y que murió hace unos meses) dormí intermitentemente hasta que amaneció, cuando vi la luz del amanecer afuera logré conciliar el sueño.
    Busqué en internet algunas cosas de la luna en esos dias... antes de ayer lei este texto tuyo. Me quedé boquiabierta. Es lo que me pasa, que aún no lo entiendo, lo que se es que se abrió una puerta en mí.
    Gracias hermosa bruja Zoraida... creo que ahora yo
    también lo soy.

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    1. El placer es mío Cari, y me siento muy agradecida por el precioso regalo de tu presencia.
      Emocionada me ha dejado tu vivencia. Para mí los sueños son muy importantes para acceder a nuestro interior, nos ayudan a sanar y dar solución a muchas cuestiones que nos inquietan; durante el día lo captamos todo, todo permanece en nosotros aun sin ser conscientes de ello y es en el sueño que todo se ordena y surge lo verdaderamente importante y necesario. Es fantástico que los recuerdes porque así puedes trabajar con ellos y averiguar qué te dicen. Busca en ellos tus propios símbolos, lo que significan para ti según tus creencias y experiencias.
      La luna posee una simbología muy poderosa porque representa la esencia de la vida: el movimiento constante, el cambio continuo. Proyectamos ideas, sueños... que irán avanzando y materializándose hasta alcanzar su plenitud, y una vez alcanzado ese punto, es necesario desprenderse de lo que ya no sirve, de lo que no funciona para nosotros y dejarlo marchar. En esos momentos de oscuridad total se siente ese vacío, ese no distinguir el camino y sentirse perdido y a la intemperie, pero si somos capaces de aguantar un poco más y pasar esa noche oscura nos damos cuenta que el día nace de nuevo y la luna vuelve a crecer.
      Parece que estás en pleno cambio, en un punto de inflexión y esos momentos asustan mucho, pero ten confianza.
      Por sí te apetece, te dejo el mail donde me escriben y con quien hablo sobre estas entradas con algunas amigas hermosas como tú y así nos seguimos contando. zoraida.labruja@gmail.com
      Un beso enorme y muchas gracias. :)

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