viernes, 24 de febrero de 2017

La bruja y las máscaras



Brama el viento desde la madrugada. Agitan los árboles con sus ramas las ventanas, golpean en los postigos medio abiertos que crujen desesperados en su baile frenético. Sopla el viento del este, el viento del cambio, el viento que impele a recorrer el camino de nuevo.

"Me iré. Con el viento me iré.
Me lanza a volar mi locura
mi ansia de libertad
mi alma que en mi cuerpo confía
y en él habita
en sueños que se escapan tras las ventanas
en silencios que envuelven las sombras
en deseo que abrasa en las madrugadas heladas.
Yo me lleno de bosques
mares
desiertos
hasta que también desaparecen y sólo queda
el horizonte desnudo
infinito
eterno...
Y el soplar del viento"

Es tiempo de movimiento, la primavera se acerca y la bruja se prepara para continuar, siempre, hacia adelante. Cuanto más sabia se hace, más ligero es su equipaje. En eso piensa en este, que es tiempo de bailes y máscaras, en que la gente ríe y se divierte en unos pocos días que conceden a la libertad sin freno.
"Observa bien los disfraces y las máscaras pues ellos te dirán más de las personas que sus propias caras. ¿Quiénes quieren ser, quienes son de verdad?"

La bruja en estos días recuerda su propia infancia, cómo fraguó su personalidad, cómo buscaba quién era verdaderamente y por eso adoraba las fiestas de disfraces. Los disfraces son deseos de ser en realidad; piratas, hadas, exploradores, monstruos... Etapas consolidadas, personalidades descubiertas... ¿o no...? Hay quien sigue portando máscaras durante toda su vida, continuamente la misma, muchas distintas; vidas escindidas, ocultas, trocitos de alma y de vida esparcidos... por cobardía, para ser uno mismo, para ser quien los demás esperan que seas. Hay quien porta máscaras ocultando las heridas de la vida y el tiempo, hay quien oculta el miedo o la ira tras una pátina de bondad, hay quien desea seducir a toda costa porque no se gusta nada a sí mismo, hay quien teme la soledad o el desencuentro y se disfraza con los ropajes de la limitante perfección. Hay quien tiene la máscara tan incrustada que no puede desprenderse de ella, hay quien la odia tanto que se la quita a cada instante aunque vuelva a ponérsela siempre. Hay personas tan hambrientas que hacen creer que ya están satisfechas. Deseos, miedos, libertad... Hay quien nunca llega a Ser.

"Observa, observa las máscaras pues muestran mucho más de lo que quieren ocultar"

Sopla, sopla el viento del este. Sopla fuerte y deja a su paso un rastro de máscaras viejas, inservibles, rotas... que arrancan a la bruja de sus pensamientos. "Me iré. Con el viento me iré. Ha llegado la hora de partir". Se mira desnuda frente al espejo. Su rostro, su risa, el brillo de sus ojos... Ella se disfraza cada día de quien Es y el viento le recuerda que por ello es libre y habita en ella la alegría.


Zoraida*

 "Y detrás de los mitos y las máscaras, el alma, que está sola". J.L. Borges

9 comentarios:

  1. Cómo te echo de menos cuando no escribes. No puedes tenernos tanto tiempo en tinieblas, ja,ja,ja.. ¡¡Menuda maravilla de entrada!! Como siempre, dejas frases como semillas, que dejan un poso que queda durante mucho tiempo dando vueltas en la cabeza. "Hay quien lleva máscara para ser uno mismo... Hay personas tan hambrientas que hacen creer estar satisfechas" ¡¡¡Besos desde el corazón, hermosa y sabia Zoraida!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Inés, mi bruja bella... No desaparezco, es sólo que no soy mucho de redes sociales y apariciones continuas en el blog, y menos aún cuando la vida brilla de esplendor y hermosura. Vida plena que hay que Vivir. :))
      Me alegra mucho que la bruja te lleve lejos en el pensamiento. Gracias, gracias, gracias siempre por tu presencia y tus palabras como aire fresco que impulsa.

      Eliminar
  2. Llevar una máscara para poder ser uno mismo. Te leo y veo mil posibilidades en cada uno de tus escritos que me llevan a pensar en cosas distintas y de distintas maneras. Iluminas todos los rincones del pensamiento y en tu literatura más sensual haces soñar. Regalarnos tu rostro y tus pensamientos es muy generoso y bello Zoraida. Me gustaría mucho conocerte y contarte tantas cosas, te escribiré a ese correo que pusiste en el comentario de otra compañera. Un beso desde el mar. :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Infinitas gracias por tan precioso comentario Estela, me ha emocionado mucho. Ser uno mismo, el conocimiento propio, esa es la eterna búsqueda. A veces la máscara y el disfraz son la única manera posible en que se puede uno mostrar tal cual es.
      Me encantará conocerte y que me cuentes, claro que si. Te dejo el correo para estas entradas: zoraida.labruja@gmail.com

      Con el viento te envío un beso hasta tu mar. :)

      Eliminar
  3. Cuánta verdad en tu texto, amiga Zoraida, máscaras incrustadas, máscaras de quita y pon... y tal vez en estos días seamos nosotros mismos haciendo creer que portamos una máscara.

    Mil besitos, preciosa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Todos buscamos nuestro lugar en el mundo. Todos queremos que nos quieran. Pero no todos sabemos cómo, de qué manera, cómo buscar y buscarnos, cómo aceptar lo que somos y por eso nos escondemos hasta de nosotros mismos.

      Gracias por tu presencia hermosa, querida Auroratris.

      Un beso con todo mi cariño, siempre. :)

      Eliminar
  4. Hola Zoraida, llego a tú morada atraído por esta brisa borgiana,sentirse vivo para volver a respirar el silencio acústico del viento..
    Aquí me quedo, muchas gracias, buena tarde, besos entregados..

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El viento nos revive por dentro, remueve lo que está quieto y desenreda los pensamientos.

      Un honor tu presencia en este lugar, que es también tuyo, Don Vito. Mil gracias. Un abrazo. :)

      Eliminar
  5. Uff, mascaras cuantas tenemos? cada etapa un personaje, cada circulo una diferente, y cuando puedes quitártelas todas y ser tú tocas el cielo. Divino. Muack

    ResponderEliminar