lunes, 11 de abril de 2016

Metamorfosis


                                                            © Parvana Photography

Sucedió entre las luces doradas del amanecer y la frialdad húmeda de la tierra. Los fantasmas de los grandes conceptos que atosigaban mi pensamiento - Amor, Humanidad, Dios, Filosofía, Arte, Libertad - se desvanecieron, y una nueva verdad surgió para dar vida a mis zonas ocultas por donde ahora transita libre la luz, y el tiempo que pasa deja semillas, no solo huellas.

Descansó mi mente y pude salir de mí para observar el fluir de la vida, uniendo los mundos. Descubrí entonces una espiritualidad inesperada al realizar las tareas vulgares, pero necesarias, de lo cotidiano; las que salvan del desvarío del espíritu y permiten continuar más adelante respondiendo al sentido de la propia existencia. En la conciencia de mi cuerpo obtuve la iluminación de los sentidos y pude saborear la eternidad en cada éxtasis sensual. En el anhelo de atrapar el destello que desprende la esencia de las cosas, deseé para mí la compleja profundidad de lo sencillo que rara vez logra la disertación complicada.

Sucedió que, en ese instante, el tiempo transcurrió despacio y mi conciencia elevó las grandes palabras a la realización de pequeños actos.


Texto: Zoraida A.M.

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