domingo, 29 de mayo de 2016

La bruja escribe...



Es primavera y mucho antes de que amanezca, la bruja sale de casa y se adentra en el bosque. Camina despacio, aspirando los aromas intensos del alba nueva. Quiere llegar a la cima de la colina antes de que salga el sol, justo en el momento en que las luces violetas bañan el horizonte y el oro emerge. En ese lugar y en ese instante, abre sus brazos al cielo y gira sobre sí misma creando un círculo perfecto. Orientándose hacia el este, invocará a las fuerzas del viento; las que aplacan su sed de conocimiento, las que le traen historias de voces lejanas y el eco de sus ancestros. Dirigirá su mirada hacia el oeste, invocará a las fuerzas del agua; las que la transforman, las que la limpian por dentro y le dan la fuerza de atreverse a ser. Alzará sus brazos al sur, invocará las fuerzas del fuego; el que mantiene la pasión ardiendo y la voluntad firme. Dirigirá su mirada, alzará los brazos al cielo y hablará con el corazón al norte, invocará a las fuerzas de la tierra; donde están sus raíces, donde se abren los caminos, donde reposan los huesos antiguos. Y en ese instante de magia concentrada, el aire cambia y las luces del día despuntan brillantes iluminando el mundo de nuevo.
La bruja cuando aún lleva en sí el poder de los elementos, escribe. Escribe hechizos en el aire como halos luminosos que abren puertas nuevas en lo cotidiano. Escribe sueños que se colarán en la imaginación de las gentes y las impulsarán a vivir siendo más fuertes y decididas, porque les harán creer que lo imposible, a veces, se consigue. Escribe historias que poblarán de fantasmas las noches en las que explora los abismos profundos de su mente. Escribe para entender y entenderse. Escribe porque quiere detener el tiempo y así aprender la vida antes de la muerte.
La bruja escribe, escribe siempre.
Cuando regresa sobre sus pasos deshaciendo el camino, se le ha hecho tarde, perdida como estaba entre palabras; ya han despertado las amapolas que exhiben orgullosas el brillo de sus corolas, las semillas de diente de león se esparcen por el aire como nieve de algodón en la ribera, las margaritas se arremolinan unas con otras intentando pasar desapercibidas para que ninguna soñadora la deshoje preguntando por amores imposibles segándole la vida y el canto de los pájaros es un bullicio caótico de cortejos entre el zumbido de las abejas, pero sus palabras en ese tiempo ya han creado mundos y transformado otros.
Es primavera, mucho antes de que amanezca la bruja invoca la fuerza de los elementos, y entonces se vuelve bosque y fuego y un río inmenso que le fluye por dentro y que escribe en el viento.


Zoraida*

4 comentarios:

  1. Es precioso. A mí también me gusta creer en el sentido transformador y mágico de la escritura.

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    1. La escritura que remueve sentimientos, aclara y ordena la mente, expande el corazón bien lejos y a través del tiempo. Gracias mi preciosa amiga por dejar tu estela. :))

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  2. La bruja escribe eternamente en el alma infinita de la vida,como la dama de Shallot tejiendo su tapiz... Mira hermana,de la luz y la espuma surgen sus verbos... El viento despliega su verde vestido,desata sus cabellos y abre su boca para que el universo Cante a través de ella... El silencio es apenas un velo y bajo él late su voz,su magia... Gracias hermana bruja,hada,diosa,persona, por Ser Espejo...
    Con inmenso cariño...

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    1. Estela preciosa como tu alma, brillando a través de mil vidas y destinos. Gracias hermana bruja, hermoso ser de luz, que acompañas mi camino. Con todo mi corazón...

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