sábado, 4 de junio de 2016

La bruja de otras vidas...


La bruja sabe que el ciclo de la vida es una eterna repetición de las cosas. Sabe que todo lo que vivimos ya se ha vivido en las edades del tiempo por otros antes que nosotros, que nadie inventa nada de nuevo, que todos pasamos por lo mismo una y otra vez desde el inicio hasta el final de los tiempos. Sabe que ningún sentimiento es único, es el mismo que experimenta la humanidad alrededor del mundo; los mismos miedos, las mismas pasiones, el sufrimiento, el afán por sobrevivir o el amor. 
Y que todos buscamos exactamente lo mismo. 

La bruja conoce muchas de sus otras vidas y sabe que, cuando menos lo espera, se abren las puertas del tiempo y aparece alguna de las que fue para traerle recuerdos del pasado que la guíen en los retos del porvenir.

Es de madrugada y la bruja despierta presa de un vuelco en el corazón. Sabe que está llegando y camina hacia la colina donde la luna llena y el cielo oscuro, profundo en su misterio de eones, la esperan para revelarle la existencia de un alma nueva. Entra en la luz intensa del hermoso satélite y sus estrellas, y es cuando, dentro de su propio cuerpo, en el fondo de su conciencia, la siente. Es ella. Una mujer que se destrenza el pelo, que se desabrocha los botones de la blusa en torno al cuello, una mujer que se descalza y mira fija a la luna. Una mujer que ya no está asustada y escapa de madrugada, que busca decidida el siguiente paso aunque para ello tenga que atravesar un camino oscuro. Una mujer que se entrega a lo nuevo por llegar. El búho ulula y una brisa repentina bate las copas de los árboles. La bruja siente un miedo profundo en la garganta, un temblor inesperado de piernas que la hacen dudar y mira hacia atrás. No, no, no... no mires atrás... le dice, se dice... no, no... 
A lo lejos se oyen gritos que la llaman y el resplandor de teas ardientes rompiendo la noche. Entonces la duda desaparece de golpe. ¡Hazlo ya! ¡Que no te alcancen! ¡Corre! Destruye lo que ya no eres, aléjate de lo que te hiere. 

Cuando despierta en medio del bosque, la bruja ya la lleva consigo y la recordará para siempre; ya sabe que otra de sus almas antiguas se liberó de su destino. Unas sucumben al miedo y quedan atrapadas de nuevo, otras son quemadas en las hogueras de la ignorancia, las que más, relegadas al aislamiento y la invisibilidad, pero ella no, ella se amó, luchó y ganó.
La bruja sonríe cansada. Las puertas del tiempo se cierran de nuevo. La primavera la arropa en mil aromas de hierbas y monte, la luna le presta su brillo y el viento la arrulla para que el sueño vuelva y repose tranquila.


Zoraida*

4 comentarios:

  1. Levantar la mirada y continuar el camino...

    Asir de nuevo el sueño. Aquel sueño que torna la mirada bonita, aquel sueño que suele provocar un dulce lloro.

    Cómo estás, Zoraida.
    Bueno... quizás no interpreté bien, pero, es lo que me inspiró tu entrada.

    Que tengas un día grandioso.

    ***

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    1. Una interpretación muy hermosa, y si es lo que te inspiró la historia, entonces es esa y es perfecta. Gracias por tus siempre exquisitas estelas en este universo. Magnífico día para ti también, Forastero. :))

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  2. La Bruja siempre Sabe... Besos de bruja :)

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    1. Dentro de su corazón lo sabe, lo conoce todo, siempre. Abrazos de luz y besos de bruja :)

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