miércoles, 8 de junio de 2016

La bruja y el miedo



A lo largo de sus muchas vidas, la bruja se ha enfrentado con el miedo cara a cara, con el propio y el ajeno, y por ello es una mujer sabia. Ha atravesado desiertos de ignorancia, infinitas noches oscuras del alma, páramos helados de soledad y sufrido vilipendios de seres que se consideraban a sí mismos perfectos. Sabe que el miedo es cobarde, que se disfraza adoptando muchos rostros y que, como una visita insolente que no ha sido invitada, se cuela por cada rincón de nuestra casa invadiéndolo todo con su crítica y su energía pesada. La bruja lo conoce y sabe que su esencia es la misma: es el temor a lo desconocido, a lo que no se comprende. Por eso la bruja aprende, aprende siempre, porque sabe que cuanto más se conoce, menos se teme.
Pero somos criaturas miedosas, los humanos, por eso siempre vamos persiguiendo lo que anhelamos y escapamos una vez que lo hemos encontrado. Deseamos el amor verdadero y cuando éste toca nuestro corazón, huimos de él con el pretexto de un dolor anterior; rechazamos el silencio sepulcral de nuestras vidas y cuando alguien nos acaricia el alma con sus palabras, cerramos los oídos y la mente como si de un canto de sirenas maligno se tratara... somos criaturas cobardes a las que nos atrapan las garras del miedo. Y donde no existe la valentía no hay amor, solo fingimiento. A la bruja ya no la engañan las formas; los cobardes son furiosos, violentos, pendencieros... pero sabe que eso no es valentía, eso es miedo. Tiene muchas, muchísimas caras ocultas el miedo. Por eso la bruja lo enfrenta como a su peor enemigo, observando su rostro cambiante cada día frente al espejo. ¿A qué le temes tanto? ¿Qué has de enfrentar hoy de ti? Va en busca de lo que de verdad quiere y asume las consecuencias de intentarlo. A ella no le asustan los cambios ni los retos. Ya no duda en mostrar su amor, ni en pronunciar las palabras que su corazón le dicta, ni en demostrar sus sentimientos a quien quiere. La bruja es libre y su libertad depende de ser quien es y mostrarlo. Quien tiene miedo y se asusta, se va de su lado. Pero, si tiene la inmensa fortuna de encontrar otra alma valiente, capaz de permanecer libre acompañándola en su camino de descubrimiento, ella le mostrará el poder infinito y mágico del universo que podrá, si lo desea, librarla también de sus miedos para siempre.



Zoraida*

2 comentarios:

  1. Precioso como siempre amiga.Ojalá consiga algún día zafarme todos los miedos. Entonces seré libre. Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Lo lograremos y seremos libres y sabias. :)) Muchas gracias mi preciosa amiga, escritora maravillosa, por dejar tu estela en este universo. Un beso grande.

      Eliminar